Dentro de la literatura clásica china podemos distinguir principalmente dos géneros:
La poesía Ci (Literalmente Texto de canción) es la poesía para cantar, surgida a finales del s.VI. Esta poesía está pensada como acompañamiento a la música, por lo que la melodía siempre va antes que la propia poesía. La métrica Ci es irregular y sus estrofas oscilan entre dos y diez versos. Son poemas muy líricos y sentimentales que no narran historias. Poseen un título que hace referencia a la métrica en lugar de al tema del propio poema, por lo que varios Ci comparten título.
A su vez. el Ci se divide entre Xiaoling; corto, de no mas de 58 caracteres; y el Manci, más largo.
虞美人 自責
有時結果違心愿。
盡己應無怨。
經常自責抑心胸。
壯志消沉視野變朦朧。
人生憾事時時有。
少讓心難受。
一江難洗舊時情。
付與東流春水滌心靈。
Culpa
A veces los sucesos no
resultan ser cómo los hemos planeado.
Debemos aceptarlos como son
sin excesiva culpa.
Si con frecuencia nos sentimos culpables,
reprimimos nuestras emociones.
Cuando estamos tristes, podemos no
ver las cosas lo más claramente posible.
La vida está llena de arrepentimiento.
No hagas más difícil que el corazón aguante.
Los viejos sentimientos no pueden ser borrados
por un río lleno de agua.
Con el agua primaveral del río que fluye al este
podemos limpiar nuestra mente para siempre.
(Yu Mei Ren)
La poesía Shi es la poesía propiamente dicha. Posee una métrica formal, con una única estrofa corta compuesta por versos de entre 5 y 7 sílabas. Al contrario que el Ci es más narrativo, con un tono más subjetivo, lo que lo hacía más cercano al pueblo.
記憶
夢里相逢幻似真。儀容依舊後生人。
睽違半世無緣聚,浪跡天涯乏善陳。
日月如梭斑鬢髮,肌膚起皺歷風塵。
驚聞噩耗傷長別,腦海留存竹馬親。
Recuerdos
Soñé con verte de nuevo.
Parecía tan real en el sueño...
Te veías igual que cuando eras joven.
Nunca tuvimos la oportunidad de quedar durante la mitad de nuestra vida.
Vagué y no tuve muchas cosas buenas que contarte.
El tiempo ha pasado demasiado rápido,
y ahora tengo un montón de pelo gris.
Mis arrugas han mostrado
el estrago del polvo y el viento.
De pronto escucho que
seguramente hayas desaparecido.
Todo lo que puedo visualizar es tu alegre imagen,
montando en un caballo de bambú.
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miércoles, 3 de junio de 2015
lunes, 1 de junio de 2015
[Romántica] La Bailarina
Título: Maihime
Título original: Fushigina Toshokan
Autor: Haruki Murakami
Año de publicación: 1890
Género: Narrativa, Romántica
Nº de páginas: 80
Toyotaro Ota es un joven japonés invitado a pasar una temporada estudiando en Alemania, donde conocerá a Elise, una hermosa bailarina con la que comenzará una relación no muy bien vista por sus semejantes.
Cuando buscas algo sobre La Bailarina, la primera palabra que aparece es amor. He de decir que esto no ha sido lo que más me ha llamado la atención. Para mí ha sido una historia de egoísmo, que refleja perfectamente a un hombre incapaz de situarse en el lugar de otro y que se rinde antes de empezar a luchar -imagen que el autor podía haber mitigado si hubiera desarrollado más la mitad final de la obra, que llega a ser casi esquemática-, así como el deber y el orgullo japonés al que quienes conocemos esta cultura estamos tan acostumbrados.
También debo destacar el gran ejemplo que el autor da sobre el contraste de las culturas oriental y occidental y la precisa descripción de una Alemania extraña, descrita por un extranjero. La precisión se debe a que el propio Ogai Mori vivió en Alemania, donde mantuvo una relación con una joven de la que poco se conoce.
La Bailarina sería una lectura que no recomendaría a quien no haya leído con anterioridad algo de Ogai Mori pues el contenido autobiográfico en la historia puede hacer que -como en mi caso- terminéis odiando un poco al autor. Pese a todo es un perfecto y curioso ejemplo de la mezcla de oriente y occidente, y es que resulta muy extraño leer una obra japonesa con un estilo tan cercano.
Toyotaro Ota es un joven japonés invitado a pasar una temporada estudiando en Alemania, donde conocerá a Elise, una hermosa bailarina con la que comenzará una relación no muy bien vista por sus semejantes.
Cuando buscas algo sobre La Bailarina, la primera palabra que aparece es amor. He de decir que esto no ha sido lo que más me ha llamado la atención. Para mí ha sido una historia de egoísmo, que refleja perfectamente a un hombre incapaz de situarse en el lugar de otro y que se rinde antes de empezar a luchar -imagen que el autor podía haber mitigado si hubiera desarrollado más la mitad final de la obra, que llega a ser casi esquemática-, así como el deber y el orgullo japonés al que quienes conocemos esta cultura estamos tan acostumbrados.También debo destacar el gran ejemplo que el autor da sobre el contraste de las culturas oriental y occidental y la precisa descripción de una Alemania extraña, descrita por un extranjero. La precisión se debe a que el propio Ogai Mori vivió en Alemania, donde mantuvo una relación con una joven de la que poco se conoce.
La Bailarina sería una lectura que no recomendaría a quien no haya leído con anterioridad algo de Ogai Mori pues el contenido autobiográfico en la historia puede hacer que -como en mi caso- terminéis odiando un poco al autor. Pese a todo es un perfecto y curioso ejemplo de la mezcla de oriente y occidente, y es que resulta muy extraño leer una obra japonesa con un estilo tan cercano.
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